Sábado 5 pm. Me despierto de una pequeña siesta (pequeña en sentimiento, larga en el reloj) con un antojo en particular. Mis primeras palabras: ” Gi, tengo antojo de cerveza y picada..”. Gi, como era de esperar, vino corriendo con la compu: ” ya empiezo la investigación gastronómica”. Sí, sí, por si alguien aún se lo pregunta, cada vez que nos surge algún deseo similar, nuestro primer instinto es investigar… no somos unas improvisadas!
Hablando en serio, buscamos primero, en nuestra amiga (debo citarla) guía óleo, luego en google en gral. Buscamos “picadas”, “cerveza artesanal”, ”bares y pubs”. Todo en Argentina, entre comillas (como diría mi querido Wainraich). Salieron algunas cosas copadas, otras no tan interesantes. Cada cosa que buscábamos pasaba por el filtro guía óleo. Es hora de confesarlo: no damos un paso sin mirar ese pequeño centro de información: Somos fans de la guía!!
Luego de leer y re leer, elegimos dos candidatos. Perdón, tres. Este tercer amigo surgió de la sabiduría popular de nuestra querida especialista en leyes. María Inés (po, para los íntimos) nos recomendó ya un par de veces un lugarcito
en Beruti al 4600… Pero no lo visitamos aún, así que esa historia, queda para otra oportunidad…
Ya con las dos direcciones en la cabeza (ambas por Palermo), nos subimos al auto y emprendimos viaje (tampoco es que estamos tan lejos, pero el tránsito de los sábados amerita que nombremos cada travesía como una gran aventura).
El primer candidato, Dubliners (Humboldt 2000). Era temprano. Recordemos que todo comenzó a las 5. Cuando llegamos a la puerta, rondaban las 7. El elegido, cerrado.
Ok, no problem, sabíamos que estaba difícil por el horario, por eso dos candidatos. Seguimos hacia el próximo: Antares (Armenia 1447).
Pasamos por la puerta, parecía que recién abría. Gente en la puerta, sentada. Dimos otra vuelta (insisto, lo sábados, Palermo no es el mejor lugar para intentar estacionar… o transitar). Después de varios intentos, encontramos un lugar a unas 3 cuadras.
Llegamos. Las dos mesas de afuera, ocupadas. Adentro, vacío. Elegimos un sector para dos, con uno de los dos lugares en un sillón. Bien. La mejor mesa que no estaba reservada.
Al instante nos atendieron, con carta en mano (resalto ésto, ya que destesto sentarme en un lugar y que venga una
moza diciendo: ” si?” y sin carta!! cómo si yo pudiera adivinar qué tienen… ).
Miramos y nos tentamos cada una con una cerveza distinta. Gi pidió una wheat beer y yo una barley wine beer. Nos encontramos con la grata sorpresa del happy hour (de 7 a 8). Lo vimos, pero igualmente la persona que nos atendió nos lo aclaró (otro punto a favor).
Mientras esperábamos las bebidas, elegimos para comer una porción de papas Antares (básicamente, papas fritas con
panceta, cebollita de verdeo y crema) y una tabla cascade (berebjenas en escabeche, paté casero a la cerveza, morrones asados, brusquetas con aceitunas negras y otras dos con queso untable + queso roquefort, unas muzzarelas rebosadas, croquetas de papa y croquetas de verdura). El mozo se sorprendió y nos aclaró que las papas eran abundantes, como sugiriendo que no íbamos a poder con ellas. Ja! iluso.. También nos consultó si queríamos pan con la picada… (elemental, Watson!). En fin, obviemos estos detalles.
La cerveza, a punto. Vale aclarar que la de trigo (elección de G) no estaba genial. Le faltaba un poco. La mía, bien, pero fuerte. Finalmente, cambiamos. Yo me quedé con la suave, Gi con la potente.
La comida, muy buena. Las papas, eran realmente importantes. Y la tabla, igual. Sin embargo, pudimos co
n ellas.
Pero… casi nos olvidamos del happy hour! Al contrario de lo que se imaginarán, no tenemos mucho 2×1 con Gi… Tuvimos que preguntar cómo era el sistema. Ya nos encontrábamos alrededor de las 9 (fuera de la promo). Llamamos al camarero, y nos indicó que más allá de la hora, nos correspondía la segunda. Así que pedimos esta vez una honey (por mi parte), y una stout cream. Excelente ambas.
Conclusión: una tarde/noche linda, con buena atención y muy buena experiencia gourmet. Lo más importante: Obtuve en tiempo y forma la tan anhelada cerveza y picada. Misión cumplida!!
Para que tengan una pequeña referencia:
Precios
Pinta (tanto la Barley como la de trigo) $17
Papas Antares $21
Tabla Cascade $43
Cubierto No cobran!
Total gastado $98