Pipí Cucú

18 11 2009

Pasamos por GEBA  a las 21hs según lo pactado. Allí buscamos a las “siames” Popi y Pampi para salir en busca de alguna nueva experiencia gastronómica…
Vueltas y vueltas por Palermo, hasta que Popi sacó de su cartera una clase de hoja/machete cortada con los “dientes”, que contenía restós a visitar. “Pipí Cucú” sonó simpático en el listado y la idea era picar algo en alguna mesita al aire libre, así que hasta allí fuimos a ver si cumplía con los requisitos: Ciudad de la Paz 557 (Colegiales).
Casi nos pasamos de largo, ya que posee una iluminación tenue y si no te guiás por la altura, es casi seguro que no registrás la presencia de este lindo lugar del barrio. Mesitas en la vereda debajo de un toldo, muy afrancesado, nada que que reprochar: allí vamos!
Cabe destacar la muy buena onda de la gente del lugar y del restó desde un primer momento, ya que sólo quedaba una mesa de 2 afuera, y 2 chicos que se acababan de instalar en una de 4, gentilmente nos cedieron esa para que las niñas hicieran uso de las tan buscadas “instalaciones externas”.
Carta reducida de estilo mediterráneo, barra de tragos y carta de vinos con pocas opciones.
La idea era picar, probar, conocer, así que compartimos:

Entradas:
- Ensalada de mollejas ….. $27
- Camembert tibio…… $26
- Bruschetta de atún y huevo poché…… $24

Plato Principal:
- Ravioles de ragú…… $36
- Pesca del día: mero con cous cous…… $43

Postre:
- Torta húmeda de chocolate…… $22
- Mousse de chocolate blanco…… $22

Agua x 2…… $12
Vino Saurus Pinot Noir…… $52
Café…… $5

Cubierto por persona $5…… $15 (éramos 4 pero sólo nos cobraron 3)

TOTAL $284

El restó es pequeño pero cálido y acogedor, con detalles excéntricos como la vajilla antigua de porcelana, los cubiertos de plata trabajados o las griferías de los baños de cobre con forma de patos.
Los platos todos muy sabrosos y abundantes (la entrada de queso camembert tenía una mini horma de queso entera), la atención también para destacar, muy atenta y buena onda en todo momento.
Si bien los precios no son baratos, hay opciones de menú de mediodía por $34 que realmente valdría la pena probar.

Un lugar como se auto-describe en la entrada: Top, Chic, Rococó, Souvenir, Encantador…





La Fábrica del Taco

18 11 2009

Tarde cálida para tomar algo.. Surge la idea de unas margaritas, el problema es dónde conseguir algún lugar decente que las prepare a las 19hs. Pasamos por Palermo y vimos que la “Fábrica del Taco” -Gorriti 5061- estaba abierta (diría Jorge Rial: local que pertenece a  Robertino, hijo de “Pata” Villanueva y el “Conejo” Tarantini…). Un lugar algo bizarro, con objetos mexicanos de todo tipo por doquier, pero con una gastronomía típica de una auténtica taquería mexicana.
Nos ubicamos en unas banquetas bajas dentro del local, y preguntamos por el bar del patio trasero, ya que habíamos estado una vez allí, y se arma un lindo ambiente en ese sector, compuesto por barra propia y mesitas al aire libre.
Lamentablemente había que esperar hasta las 20hs para que se habilitara esa parte. Mismo horario de espera para las margaritas y demás tragos. Sólo había disponible cerveza.
Fuimos con 2 porrones de Heineken (la otra opción disponible era Corona), y un snack “pico de gallo” (torre compuesta por cebolla, tomate y cilantro, todo en brunoise, mas nachos).
Nos zarpamos con la salsa picante, así que tuvimos que ir en busca de algo más que “apague el fuego”, por lo cual pedimos el viejo y conocido guacamole.
Entre charla y charla, mensajeamos a la Dra. Santos, quien se encontraba en el club a punto de realizar trabajo físico. Pidió que la banquemos hasta las 21hs, horario en el cual, se uniría al grupete en busca de alguna nueva experiencia gastronómica…

Breve discusión de por medio (porque la promo de 3×2 Heineken que nos dijo la primer mesera, era en otro horario), ya que habíamos pedido 4 porrones y esperábamos los 2 gratis de la promo (que al final nos terminaron bonificando), terminamos pagando por la “merienda”:

- Pico de Gallo…… $13
- Promo Heineken 3×2…… $18
- Guacamole…… $19
- Heineken x 2 ($9 c/u)…… $18

TOTAL $68

Pero la noche recién comenzaba, ya que las espadistas nos esperaban en la puerta de GEBA, para salir en busca de una nueva noche “en boca”…





Calle fresca: Ganga, no tan ganga.

27 10 2009

Salimos del depto con ganas de una tapas. No es fácil conseguir unas como la gente, sin caer en lo conocido.
Podemos decir que salimos con espíritu aventurero.
Habíamos chequeado una vez más nuestra amada guía óleo. Fuimos con un par de direcciones, dispuestas
a todo (siempre por el barrio, y con alguna opinión positiva que respalde el lugar).
Calle fresca nos esperaba por Nuñez (Lidoro Quinteros 1297).
Dimos un par de vueltas al rededor de una rotonda hasta que llegamos a la puerta del
restó. Nos encontramos con una pizarra sobre la vereda que informaba la promo del día:

Tapeo por persona $55 (sólo efectivo). Incluye “1/2 botella” de Norton Tempranillo.

Obviamente entré en colapso. Estando en la puerta, tener que salir a buscar un cajero por esa zona
oscura, no me daba ninguna gracia.
Le di una segunda oportunidad (logramos conseguir efectivo medianamente rápido). En cualquier otro
momento no vuelvo ni loca, pero teníamos ganas de tapas y estábamos cerca.
Volvimos a estacionar en la puerta. Una cuadra poco luminosa, sin mucho movimiento. Cuidacoche? A tres
cuadras, donde hay una pequeña zona de bares.
Al entrar, lo que primero me llamó la atención, fue la excesiva luz. Lamentablemente, hacía evidencia
de la falta de limpieza, así como también, la poca convocatoria (sólo dos mesitas en una casona de
dos plantas).
Un solo mesero se hacía cargo del servicio, la “barra de tragos” y la caja. Y quién sabe qué más.
Arrancamos el tapeo con la entrada de 6 tostadas con pasta de humus, dos tostadistas de jamón crudo,
oliva, ajo y radicheta y otras dos de morrón, tomate, ajo y oliva.
Quisimos mechar con unas patatas bravas, pero para nuestra sorpresa, no les quedaban papas (en un lugar
de comida española!!!). Al principio trataron de disuadirnos con que no era necesario, que nos
nos iba a sobrar mucho, etc. Insistimos, alegando nuestro buen comer. Y logramos quebrarlo: confesó la
falta de papa. Terrible. Nadie se imagina ir a una parrilla y que no haya vacío, no?
Para nuestra sorpresa, la entrada venía acompañada de una mini tortilla española
(con cebolla y chorizo). Sinceramente, uno de los únicos puntos a favor. Eso, y la música de fondo.
Era nuestra amigo Sabina, que encajaba perfecto, salvo por los reiterados saltos del cd y repitición del mismo, una y otra vez. De terror.
El menú siguió en un mix de platitos de callos (mondongo con salsa de tomate),
porotos, cuatro albondigas con mayonesa y mostaza,
2 berejenas rellenas (con tomate y muzzrela), 2 champignones rellenos de queso,
mix de pescado frito, rabas, 2 mejillones.

La verdad que el menú es abundante y se nota la influencia epañola en cada uno de sus pasos.
Salvo la imposibilidad de elegir los platos de la carta, un pelo en el pescado y la falta de higiene
(telarañas por doquier, platos semi engrasados, vidrios y pisos con largo tiempo sin trapear),
podría llegar a ser una opción clásica y económica de comida ibérica aunque es una experiencia que no quisiéramos
repetir.

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Aire Creacocina “Día de la Madre”

23 10 2009

Este es el menú que promoción para el día de la madre que recibí vía mail:

El domingo al mediodia te esperamos en Aire Creacocina para celebrar el dia de la Madre con el siguiente menu:

Entradas: Ensalada de Papines, Jamon crudo, Tomates asados, Rucula y Chips de mandioca o Mil hojas de Berenjenas asadas, Ratatouille de Tomates secos y parmesano o Ensalada de Verdes con Ricota asada, Vinagreta de Mostaza y Miel y semillas de Girasol tostadas

Plato Principal : Carre de Cerdo braseado con miel y oporto sobre pure de puerros y arvejas o Papardelles con jardinera de Vegetales, queso y envolti de Ricota y Zuchini o Brotola con Manteca de Citricos y envuelto de Esparragos y Panceta

Postre: Sopa fria de Chocolate Negro con chips de Banana y frutos rojos o Strudel de Manzanas, Nueces e Higos con helado de Crema o Frutillas salteadas con helado de Merengue

Cafe

1 bebida sin alcohol

Precio por persona $55

Increible, pero real…





Aire Creacocina

29 09 2009

Este resto podemos describirlo como un gran descubrimiento. Casi en la periferia de Palermo Hollywood, ofrece deliciosos y originales platos, a un precio mas que razonable.

El local se encuentra ubicado sobre la calle Bondpland al 1577. Por la noche, la cuadra  bastante oscura, ya que no hay muchos locales instalados, asi que es muy fácil pasarse de largo sin advertir la presencia de este restaurant.
Este pequeño reducto, de unas 12 mesas aprox., propone una cocina con cierta influencia litoraleña (el chef es entreriano), principalmente visible en sus platos principales: cordero, pato, pacú, mero, etc. Las entradas tienen su toque catalán y vasco (demostrando aqui el chef su experiencia laboral en España): pintxos, pica pica, montaditos, croquetas de serrano, tortilla con mermelada de cebolla roja y queso azul, etc.

Todos sus platos estan muy bien elaborados pero lo que más me sorprende es que poseen un gran sabor, donde cada ingrediente resalta pero a la vez logra un perfecto equilibrio con los demás.

En cuanto a la carta de vinos podemos decir que cumple. La variedad de bodegas no es muy amplia, pero se nota que las etiquetas fueron cuidadosamente seleccionadas (tanto de bodegas grandes, como chicas). El abanico de varietales y blends abastecen todas las opciones de maridajes que puedan surgir.

Como para que tengan de referencia, en una cena para 2:

- Servicio de mesa: $10 ($5 c/u).
- Tortilla de papa con mermelada de cebolla roja y queso azul: $10.
- Solomillo con verduras asadas y panceta: $35.
- Cordero a la leña con puré rústico y olivas negras.
- Chesscake de jengibre y helado de coco: $15.
- Champagne María Codorniú de 375cc: $14.
- 25/5 Cabernet Franc de Bodega del Desierto: $55.
- 1 Agua: $6.

TOTAL: $178.

La relacion calidad-precio es muy buena. Destacamos la tortilla, el cordero en larga cocción a la leña (ojala vuelva la versión original ya que la actual es a 2 cocciones, terminado en curry y leche de coco), y los ravioles de jabalí que hemos pedido en otras ocasiones y jamás ha defraudado.

Cuenta la leyenda que la primera vez que comi este cordero, se me piantó un lagrimón (me hizo recordar mucho a los corderos que preparaba mi papá en el sur cuando era chica). Asi que mejor referencia para ir a comer a este lugar no pueden tener! Ni hablar que si van con los cupones de la Guía Oleo, de lunes a miércoles por la noche, tienen un 50% descuento (no incluye bebidas).

La decoración del local es simple; resalta en sus paredes los motivos circulares negros en contraste con el blanco del fondo. La música es agradable y no invade en ningún momento de la cena.

Algo mas para decirles? Sí, vayan, prueben y disfruten! No dejen pasar esta excelente propuesta palermitiana…

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Parrilla Los Angelitos

15 07 2009

Angelitos (Av. Triunvirato 5891), parrillón de barrio, de esos que nunca fallan… Buena carne, esmerada atención, y excelentes precios. Que más pedir?
Clásico de domingo: arrancamos con un partidito de tenis cerca del mediodía en Parque Sarmiento (superficie cemento, aclaro), y no puede faltar luego el toque carnívoro del fin de semana. Sólo basta cruzar la calle (por la entrada trasera del parque) y allí dejarse llevar por el estómago.
Parrillada para 2 -comen 3- (4 riñoncitos, 1 morci, 1 chori, 4 chinchu, 1 bondiola cerdo, 1 tira asado, 1 vacio) con fritas $40
Empanada de carne $2
Pepsi de vidrio -litro y medio-
Vino chico Rincón Famoso
TOTAL= $63

Si están por la zona, no duden en parar unos minutos y deleitarse con unos increíbles sandwichs de bondiola en pan casero. Sólo $12… vayan, prueben y después me cuentan. Una recomendación: abundante salsa criolla.





María Félix

14 07 2009

Hoy voy a hablarles de María Félix, un lindo restaurant de comida mexicana ubicado en la calle Guatemala esq. Godoy Cruz. El restó está ubicado en la esquina de la intersección de estas calles, en una muy linda casona antigua ambientada al estilo mexicano.
Palermo me genera sentimientos encontrados. Es un barrio que por su arquitectura y estilo me agrada mucho, pero el movimiento de gente y el colapso de tránsito, me lleva a un punto de quiebre, que como ya saben, al ver a un “trapito” mi instinto asesino brota por todos lados.  Por eso al descubrir que este restaurant ofrece el servicio de valet parking y estacionamiento gratuito dentro del propio edificio, sentí tocar el cielo con las manos.
En el hall de entrada, ubicado en la planta baja, hay una persona que te recibe, acompaña y ubica en alguna mesa del primer piso (se que existe también una terraza muy linda donde poder cenar). El salón es muy amplio y la decoración acorde al estilo. Remarcamos un detalle negativo en este punto: de vez en cuando se sentia olor a cocción de carnes grilladas en el salón. La separación entre mesas tiene el mínimo esperable y su distribución es bastante prolija. La música mexicana que suena, está a un tono correcto, el cual permite mantener una charla sin tener que elevar el tono de voz.
Hablemos un poco de la comida y sus precios.
En total eramos 6 personas (al final de la reunión se unió una más, pero no nos cobraron su cubierto), y la cena fue más que nada una picada de varios platos.
Pedimos los infaltables nachos, el guacamole con totopos (a destacar la abundancia del guacamole, que usualmente se lo suele escatimar y los totopos “caseros”), “la gran taquiza” (un menú para “taquear” entre 6 personas, que contenía 12 tacos -4 pollo, 4 carne, 4 dorados-, 12 taquitos -3 pollo, 3 carne, 3 cerdo, 3 verdura), frijoles refritos, guacamole, y salsas picantes) y 2 quesadillas.
Para tomar nos deleitamos con 4 margaritas, 3 Coronas, 1 agua de Jamaica, 1 agua de Limon y 1 Sex on the Beach.
Las porciones nos parecieron de buen tamaño. Picamos todos un poco de cada cosa, y la verdad nadie se quedo con hambre.
Otros detalles a remarcar: el baño de mujeres era espacioso, de iluminación calidad y decoración azteca. Su estado de limpieza era correcto y había papel higiénico en ambos inodoros.
Para ir cerrando, destacamos el buen servicio y atención de la moza que nos atendió en la mesa y el show de mariachis que recorrían el salón durante la cena.
Por toda esta cena, más 2 cafés y los 6 servicios de mesa que nos cobraron ($6 c/u), el total fue de $324. No es la opción mexicana más económica en al zona, pero creo que vale la pena, si vemos que en promedio cada persona gastó $54…





Pura Tierra

15 05 2009

Este era un restaurant que tenía pendiente visitar hace mucho tiempo. Un par de veces hice el intento, pero cuando llamaba para reservar, nunca conseguía lugar. Esta vez, viendo que mi día de trabajo terminaría -nuevamente- tarde, era viernes y esos días tengo descuento del 20% con mi tarjeta del Banco Francés, y sumándole la cercanía impensada del restó con la oficina (sólo 3 cuadras), atiné a ser un nuevo intento por conseguir una mesa. Esta vez se dio (quedaba un living o mesa afuera, y como la seguridad hoy en día no es lo que abunda, preferí comer algo incómoda en el living a un posible intento de arrebato afuera).

“Pura Tierra” es el restaurant de Martín Molteni, conocido chef argentino, salido de esa camada de jóvenes chef como Narda, Fernando Trocca, etc., que impulsaron una nueva gastronomía en el país. Su restó justamente propone una cocina de autor basada en el cuidado y selección de las materias primas con las que trabaja de acuerdo a la calidad de los productos disponibles en el mercado. La base de los productos que utiliza en la cocina son principalmente autóctonos, pero con una vuelta creativa en cuanto a la combinacion de texturas y sabores.

El lugar es una casa antigua reciclada. Posee una cálida y delicada decoración (varias pinturas que cuelgan de las paredes de cemento o ladrillo a la vista) e iluminación (grandes arañas). Hay una barra en la entrada, y un amplio ventanal antiguo desde el cual se puede ver la zona de producción de platos. Además se puede observar el horno de barro perteneciente a una pizzería que funcionba allí, que se mantuvo y desde el cual salen varios de los platos de la carta. Una pizarra es la encargada de anunciar los platos del día.

Ahora hablemos de los platos… Del menú de entradas nos llamó la atención la llama, así que decidimos compartirla. De principal yo elegí el cordero y Jime los agnolottis de ciervo. Para tomar? Un Callia Magna Syrah, y un agua sin gas. Mientras esperábamos la llama, nos trajeron la panera acompañada de 3 diferentes tipos de patés para untar (hongos, calabaza, berenjena…). Además, antes de que llegara la entrada, nos acercaron un sorbette muy suave y delicioso (perdón, no logré retener los ingredientes!).

La llama estaba acompañada de unas verduras asadas, un polvo de naranja y una espuma de huevo. La carne era algo dura, de un sabor no muy marcado. La verdad es que era la primera vez que probabamos este tipo de carne, asi que no sabríamos decirles si la cocción era la correcta o no. Como experiencia, algo nuevo y diferente para probar, pero nada que nos haya vuelto locas.

De los platos principales, vale destacar los agnolottis de Jime. Muy sabrosos, la pasta a punto, y el fondo de cocción que lo acompañada delicioso. Mi cordero (venían 3 diferentes cortes), se quedó algo atrás… Le faltaba ese sabor salvaje que suele tener este animal, y de cocción creo que estuvo unos minutos de más… Ya lo sé, suelo ser mi exquisita y exigente con este plato, pero no puedo evitarlo, para mi el cordero es sagrado…

De postre, compartimos unos zapallos en almíbar muy sabrosos, de textura bien carnosa… Un postre clásico, sutilmente dulce, que agradezco se siga manteniendo en las cartas de los restaurantes porteños.

Deberemos volver, ya que el lugar sabemos tiene mucho más para dar, y no queremos quedarnos con esta pequeña espina en el camino…





De cervezas y picadas

5 04 2009

Sábado 5 pm. Me despierto de una pequeña siesta (pequeña en sentimiento, larga en el reloj) con un antojo en particular. Mis primeras palabras: ” Gi, tengo antojo de cerveza y picada..”. Gi, como era de esperar, vino corriendo con la compu: ” ya empiezo la investigación gastronómica”. Sí, sí, por si alguien aún se lo pregunta, cada vez que nos surge algún deseo similar, nuestro primer instinto es investigar… no somos unas improvisadas!

Hablando en serio, buscamos primero, en nuestra amiga (debo citarla) guía óleo, luego en google en gral. Buscamos “picadas”, “cerveza artesanal”, ”bares y pubs”. Todo en Argentina, entre comillas (como diría mi querido Wainraich). Salieron algunas cosas copadas, otras no tan interesantes. Cada cosa que buscábamos pasaba por el filtro guía óleo. Es hora de confesarlo: no damos un paso sin mirar ese pequeño centro de información: Somos fans de la guía!!

Luego de leer y re leer, elegimos dos candidatos. Perdón, tres. Este tercer amigo surgió de la sabiduría popular de nuestra querida especialista en leyes. María Inés (po, para los íntimos) nos recomendó ya un par de veces un lugarcito

en Beruti al 4600… Pero no lo visitamos aún, así que esa historia, queda para otra oportunidad…

Ya con las dos direcciones en la cabeza (ambas por Palermo), nos subimos al auto y emprendimos viaje (tampoco es que estamos tan lejos, pero el tránsito de los sábados amerita que nombremos cada travesía como una gran aventura).

El primer candidato, Dubliners (Humboldt 2000). Era temprano. Recordemos que todo comenzó a las 5.  Cuando llegamos a la puerta, rondaban las 7. El elegido, cerrado.

Ok, no problem, sabíamos que estaba difícil por el horario, por eso dos candidatos. Seguimos hacia el próximo: Antares (Armenia 1447).

Pasamos por la puerta, parecía que recién abría. Gente en la puerta, sentada. Dimos otra vuelta (insisto, lo sábados, Palermo no es el mejor lugar para intentar estacionar… o transitar).  Después de varios intentos, encontramos un lugar a unas 3 cuadras.

Llegamos. Las dos mesas de afuera, ocupadas. Adentro, vacío. Elegimos un sector para dos, con uno de los dos lugares en un sillón. Bien. La mejor mesa que no estaba reservada.
Al instante nos atendieron, con carta en mano (resalto ésto, ya que destesto sentarme en un lugar y que venga una

moza diciendo: ” si?” y sin carta!! cómo si yo pudiera adivinar qué tienen… ).

Miramos y nos tentamos cada una con una cerveza distinta. Gi pidió una wheat beer y yo una barley wine beer. Nos encontramos con la grata sorpresa del happy hour (de 7 a 8). Lo vimos, pero igualmente la persona que nos atendió nos lo aclaró (otro punto a favor).
Mientras esperábamos las bebidas, elegimos para comer una porción de papas Antares (básicamente, papas fritas con

panceta, cebollita de verdeo y crema) y una tabla cascade (berebjenas en escabeche, paté casero a la cerveza, morrones asados, brusquetas con aceitunas negras y otras dos con queso untable + queso roquefort, unas muzzarelas rebosadas, croquetas de papa y croquetas de verdura). El mozo se sorprendió y nos aclaró que las papas eran abundantes, como sugiriendo que no íbamos a poder con ellas. Ja! iluso.. También nos consultó si queríamos pan con la picada… (elemental, Watson!). En fin, obviemos estos detalles.

La cerveza, a punto. Vale aclarar que la de trigo (elección de G) no estaba genial. Le faltaba un poco. La mía, bien, pero fuerte. Finalmente, cambiamos. Yo me quedé con la suave, Gi con la potente.

La comida, muy buena. Las papas, eran realmente importantes. Y la tabla, igual. Sin embargo, pudimos co

n ellas.

Pero… casi nos olvidamos del happy hour! Al contrario de lo que se imaginarán, no tenemos mucho 2×1 con Gi… Tuvimos que preguntar cómo era el sistema. Ya nos encontrábamos alrededor de las 9 (fuera de la promo). Llamamos al camarero, y nos indicó que más allá de la hora, nos correspondía la segunda. Así que pedimos esta vez una honey (por mi parte), y una stout cream. Excelente ambas.

Conclusión: una tarde/noche linda, con buena atención y muy buena experiencia gourmet. Lo más importante:   Obtuve en tiempo y forma la tan anhelada cerveza y picada. Misión cumplida!!

Para que tengan una pequeña referencia:

Precios

Pinta (tanto la Barley como la de trigo)          $17

Papas Antares                                                            $21

Tabla Cascade                                                             $43

Cubierto                                                                       No cobran!

Total gastado                                                              $98





Placeres Patagónicos

16 03 2009

Llegamos con Ji de la costa el domingo por la noche, con antojos de picadita. Veníamos por Gral. Paz, así que decidimos ir hasta la bajada de Cabildo y sacarnos las ganas en Placeres Patagónicos (Blvd. San Isidro Labrador 4408, Nuñez). Habíamos pasado varias veces por la puerta del restaurant (y por la del local de Delikatessen que está a unas 3 cuadras) y era una visita que teníamos pendiente. Le había llegado su hora…

Estacionamos sobre la calle del boulevard a 50mts de la entrada; un policía custodiaba la cuadra en la esquina.  Eran las 22hs. Al acercarnos a la puerta, hojeamos el menú que se encontraba a un costado. Por los precios expuestos, ya podías percibir que no iba a ser una “picadita así nomás”. Pero si la comida lo vale, incluso una picada, no tiene porque asustarse el bolsillo.
Cruzamos la puerta de entrada… algo que espero es que el maitre, o quien asuma esa clase de tarea, me reciba e invite a ubicarme en algún sector del salón o mesa. Está bien que sea un lugar de picadas, algo muy informal, bla, bla, pero creo que uno también paga por servicio, y que alguien te “reciba”, es parte de ello…

Quedó claro que después de casi 2 minutos paradas en la entrada, meseros/meseras pasando frente a nosotras, y nadie nos daba bola,  no? Ya algo caliente (aclaro que suelo ser muy calentona, y el proceso de “ebullición” suele suceder en un corto período de tiempo), realicé unos pasos hacia uno de los camareros al cual me dirigí hablándole a su nuca, y consulté por una mesa para 2, el cual me contestó con su nuca, que pasáramos y eligiéramos cualquiera. Arrancamos bien…

Nos sentamos en una mesa para 2 y nos acercaron la carta. La propuesta del menú iba desde los SANDWICHES Patagónicos (promedio de $24 c/u), Especiales (promedio $23 c/u) o Clásicos (promedio $16 c/u), hasta los PLATOS PRINCIPALES (a base de salmón, lomo, pollo, cordero, bondiola, goulash, pastas, sopas, etc., todo entre los $16 a $44), ENSALADAS (promedio $23 c/u), y las tan deseadas TABLAS de picadas. En ellas nos detendremos en detalle…

Las picadas venían en 2 tamaños: para 2/3 personas o 4/5 personas. Las variedades ofrecidas eran:
- Patagónica (la vedette del menú) $110/$154: Trucha ahumada, ciervo ahumado, cordero ahumado, jabalí ahumado, salame de ciervo ahumado, jamón cocido, leber, jamón crudo, queso ahumado, q. sardo, q. de cabra, q. gruyere, q. azul, q. de búfala, paté de hígado casero, miniaturas de la cocina (berenjenas en escabeche, porotos, pickles, etc.) y canasta de panes artesanales.
- Radal $66/$95: Queso ahumado, q. sardo, q. de cabra, q. gruyere, q. azul, q. de búfala, q. pategrás, q. muzarella, q. de campo, q. provolone, q. de oveja, q. brie, q. pepato, q. fontina, paté de hígado casero, miniaturas de la cocina y canasta de panes artesanales.
- Ciprés $76/$104: Salame de ciervo ahumado, pavita, lomito canadiense,  chorizo criollo, leber, bondiola, queso de oveja, q. brie, q. fontina, q. pepato, q. muzzarella, q ahumado, paté de hígado casero, miniaturas de la cocina y canasta de panes artesanales.
- Clásica $57/$77: Jamón cocido, jamón crudo, salame de milán, mortadela con pistacho, leber, queso azul, q. gruyere, q. pategrás, q. muzzarella, q. de campo, q. provolone, salchichón primavera, paté de hígado casero, aceitunas y canasta de panes artesanales.
Es posible agregar o acompañar estas picadas con: degustación de ahumados ($50), selección de salchichas ($40), mini patagónicos ($50), tablita de queso ($20), tablita de crudo y queso ($22)…
En la sección de bebidas, hay un destacada lista de cervezas importadas, nacionales y artesanales. Las importadas provienen de Dinamarca, Rep. Checa, Belgica, Holanda, Inglaterra, Alemania… Las nacionales: Otro Mundo y Primitiva. Y las artesanales El Bolsón y Placeres Patagónicos.

Mientras mirábamos el menú, nos acercaron la panera y un queso blanco para untar… Optamos por la picada “Ciprés” para 2/3 personas, una cerveza Erdinguer Rubia (Alemana, 12% Grad. Alc., porrón 500cm3, $28), y una limonada. Esta última era parte de los “jugos exprimidos” presentes en el menú. Se fueron con el pedido pero volvieron a avisarnos que limonada no había ya que el horario del servicio de merienda ya había pasado (???). Jime: “Jugo de naranja, puede ser?”. Mesera: “Sí, jugo de naranja sí”. La verdad es que no comprendo cómo  la exprimidora funciona a las 10 de la noche para la naranja, pero no para el limón. No queda mejor reconocer que no hay mas limones?

Volvieron a los pocos minutos con la picada. No puedo evaluar objetivamente la velocidad del servicio ya que había poca gente presente en el local. Sí puedo remarcar 2 puntos negativos: 1) la panera y el queso que hacía menos de 10 min. habían traído, se lo llevaron en “reemplazo” de la canasta de panes especiales y platitos que traía la picada. Si no me equivoco, ni habíamos alcanzado a probar el pan ni el queso untable con hierbas. 2) las cervezas merecen cierta delicadeza al servirlas; deben llevar algo de espuma porque parte de la carga aromática se encuentra allí, pero tampoco como para tirarla dentro del vaso desde una altura de 30cms, que termina dejando un 10% de líquido y el 90% restante de espuma. Exijo un buen servicio con las bebidas, porque se lo merecen y lo valen (tenga un valor de $30 o $5 el porrón).

La ingredientes de la tabla de picada son de muy buena calidad. Las porciones son justas. Los panes de elaboración casera están muy bien; sólo uno -el de olivas negras- me pareció bastante, bastante pasado de sal. Podemos decir que la propuesta gastronómica no defrauda: uno puede disfrutar de unas muy buenas picadas patagónicas, acompañadas de excelentes cervezas negras, rojas, azules, rubias… No es barato, pero como ya he dicho antes, si cada peso ($) lo vale, bien invertido está.
La separación entre mesas es correcta, la decoración rústica es acorde (lo único que me parece rompe el esquema es el techo cubierto con paneles acústicos al estilo pub bullicioso). El local ofrece la venta de artesaías en madera, como así también aceites, vinagres, chocolates y mermeladas elaboradas por la línea gourmet “Placeres Patagónicos”.

Como cierre final puedo decir que lo positivo de la propuesta gastronómica se vió empañado por otras cuestiones no menores como es el “personal de servicio”. No paraban de reirse a carcajadas, hablar fuerte (se escuchaban todas las conversaciones claramente), y chusmear junto a la persona ubicada detrás de la barra. Fuera de lugar totalmente. Era tan molesto, que quise irme cuanto antes.

Pedí la cuenta… Mi ticket marcaba las 23.07 hs y $114 por una cerveza rubia alemana, una picada Ciprés, un jugo de naranja exprimido, y una rica experiencia “en boca” manchada por un grupo de personas que todavía no comprenden lo fundamentales que son dentro del mundo gastronómico…

Placeres Patagonicos Placeres Patagonicos