Hoy voy a hablarles de María Félix, un lindo restaurant de comida mexicana ubicado en la calle Guatemala esq. Godoy Cruz. El restó está ubicado en la esquina de la intersección de estas calles, en una muy linda casona antigua ambientada al estilo mexicano.
Palermo me genera sentimientos encontrados. Es un barrio que por su arquitectura y estilo me agrada mucho, pero el movimiento de gente y el colapso de tránsito, me lleva a un punto de quiebre, que como ya saben, al ver a un “trapito” mi instinto asesino brota por todos lados. Por eso al descubrir que este restaurant ofrece el servicio de valet parking y estacionamiento gratuito dentro del propio edificio, sentí tocar el cielo con las manos.
En el hall de entrada, ubicado en la planta baja, hay una persona que te recibe, acompaña y ubica en alguna mesa del primer piso (se que existe también una terraza muy linda donde poder cenar). El salón es muy amplio y la decoración acorde al estilo. Remarcamos un detalle negativo en este punto: de vez en cuando se sentia olor a cocción de carnes grilladas en el salón. La separación entre mesas tiene el mínimo esperable y su distribución es bastante prolija. La música mexicana que suena, está a un tono correcto, el cual permite mantener una charla sin tener que elevar el tono de voz.
Hablemos un poco de la comida y sus precios.
En total eramos 6 personas (al final de la reunión se unió una más, pero no nos cobraron su cubierto), y la cena fue más que nada una picada de varios platos.
Pedimos los infaltables nachos, el guacamole con totopos (a destacar la abundancia del guacamole, que usualmente se lo suele escatimar y los totopos “caseros”), “la gran taquiza” (un menú para “taquear” entre 6 personas, que contenía 12 tacos -4 pollo, 4 carne, 4 dorados-, 12 taquitos -3 pollo, 3 carne, 3 cerdo, 3 verdura), frijoles refritos, guacamole, y salsas picantes) y 2 quesadillas.
Para tomar nos deleitamos con 4 margaritas, 3 Coronas, 1 agua de Jamaica, 1 agua de Limon y 1 Sex on the Beach.
Las porciones nos parecieron de buen tamaño. Picamos todos un poco de cada cosa, y la verdad nadie se quedo con hambre.
Otros detalles a remarcar: el baño de mujeres era espacioso, de iluminación calidad y decoración azteca. Su estado de limpieza era correcto y había papel higiénico en ambos inodoros.
Para ir cerrando, destacamos el buen servicio y atención de la moza que nos atendió en la mesa y el show de mariachis que recorrían el salón durante la cena.
Por toda esta cena, más 2 cafés y los 6 servicios de mesa que nos cobraron ($6 c/u), el total fue de $324. No es la opción mexicana más económica en al zona, pero creo que vale la pena, si vemos que en promedio cada persona gastó $54…



